Historia y antecedentes Culturales


La Tradicion textil Mapuche tiene sus origenes desde los tejidos  pre-colombino derivados  de algunas técnicas para la confección de redes, esteras y cestas. Como por ejemplo en las cuevas de Guitaguerrero del norte de los Andes en Perú se hallaron restos de cestas y redes sin nudos fechadas alrededor del 8.500 a.C. En los Movillos (San Juan) se encontró cestería especial y redes sin nudo del 2.500 a. C. En Rincón del Atuel (Mendoza) se hallaron restos de una pieza elaborada con fibras vegetales, técnica de semi-tejido del 1.800 a. C. Para culturas del noroeste de períodos mas recientes, especialmente del tardío (1.000-1.400 d.C.) y el INCA (1.473-1.536 d.C.), se cuenta con los tejidos encontrados en tumbas y sitios de culto: camisas, ponchos, fajas, mantas, vinchas, bolsos, taparrabos, etc. Los indígenas sudamericanos tuvieron excelentes fibras textiles como: lana de alpaca, vicuña, guanaco y llama. Dominaron con destreza innumerables técnicas de gasas y del tejido llano al brocado, fajas tubulares, técnica por anudado (los Mapuches) o Ikat (noroeste Argentino). Para todo ello emplearon el telar de cintura o uno vertical. Los indígenas pre-hispanos no dominaron tantas técnicas como los peruanos, pero conocieron el tejido llano, el de faz de urdimbre (ponchos actuales). La técnica del tapiz (faz de trama) con decorados geométricos, zoomorfos y fitomorfos. 

 Desde los primeros escritos coloniales tambien encontramos descripciones que dan cuenta tanto de la forma de vestir de los indígenas de Chile, así como de las técnicas y procedimientos empleados en su hechura.
La actividad textil estuvo exclusivamente en manos de las mujeres, fueron ellas las encargadas de vestir a su pueblo y proveer el abrigo familiar. Sabemos de una gran variedad de productos como parte de la vestimenta cotidiana y también de uso ritual.

Las mujeres mapuches desarrollaron técnicas de hilado, tejido a telar y métodos tintóreos con vegetales. El incremento de la actividad textil estuvo vinculada a otras actividades económicas, como domesticación de camélidos y tareas de recolección vegetal, destinada al autoconsumo familiar y trueque. En sus creaciones, se utilizaron instrumentos como el huso y el telar dando forma y uso a sus tejidos y vestimenta del día a día y de tipo ritual que presentaba una mayor variedad de diseños y colorido.